viernes, 12 de octubre de 2018

MAYOR EFICIENCIA EMPRESARIAL SIN DESPEDIR PERSONAL




Carlos A. La Rosa Lama




La competitividad de una empresa requiere contar con personal competitivo, siendo el talento humano su capital más importante.

Si bien esto es reconocido de manera general, no todas las empresas invierten suficientemente para que se gane en productividad de los recursos humanos como debiera ser, incluye no solo capacitación sino también buen trato y propuesta de ascenso y mejora en la empresa y también en la industria respectiva.

Contrariamente al enfoque cortoplacista de varios empresarios que ante cualquier dificultad interna o externa acuden al despido de personal, como varita mágica para reducir costos, las empresas con visión estratégica deben ganar eficiencia con otros instrumentos, como son el mejoramiento de procesos, administración de las personas, administración del tiempo, sistemas de mejoramiento de la calidad, aprovechamiento del ciclo económico, búsqueda de nuevos mercados y nuevos empleos de tecnología de información y comunicación(Tics).En una palabra, invertir en sus trabajadores, fomentar una cultura y un clima organizacional de calidad y excelencia.

El Estado y los gremios empresariales deben establecer alianzas estratégicas para lograr que tanto las empresas grandes y medianas como las pequeñas opten por su fortalecimiento del talento humano como condición de supervivencia y crecimiento. En pocas palabras, debe darse una verdadera gobernanza con participación de los actores económicos, con mayor productividad, con reducción de la informalidad y la ilegalidad de empresas  
                                                                   
Carlos A. La Rosa Lama
  Profesor Universitario
          Consultor

LA EDUCACION EN EL PERU: CLAROSCURO A SUPERAR



Carlos A. La Rosa Lama

El manejo del sector educación ha merecido encendidos elogios por parte de la mayoría de analistas, al igual que críticas muy duras, de parte de otros, entre los que se puede contar de manera especial a congresistas apristas y fujimoristas.

Como toda obra humana, y más si se trata de la conducción del sector que tiene que ver con la educación de la población del Perú, que de por si tiene serios problemas y limitaciones inculcados y desarrollados en varias décadas anteriores, es un sector que siempre debe estar innovando y generando comportamientos verdaderamente dignos de toda consideración por las comunidades nacionales..

Veamos algunos logros de esta gestión, que vienen  desde el gobierno anterior y que debe seguir en línea ascendente; incremento significativo del presupuesto asignado a este sector, reencauzamiento de la meritocracia para el ascenso de docentes y autoridades de órganos del Ministerio, inversión en infraestructura .Entre los aspectos negativos: no mejoramiento de la calidad educativa según expresión de la prueba del PISA, falta de inversión en centros educativos de lugares alejados de capitales de departamentos, escasa relación de las autoridades educativas con la población en general, y con algunas autoridades(congreso) y los padres de familias de los educados. Escasa adopción de innovaciones de tecnologías aplicables al campo de la docencia-aprendizaje  y la gestión institucional, entre otros.

 Cabe destacar que es imprescindible que las autoridades del sector al igual que los profesores y padres de familia asuman la necesidad del cambio de sistemas, métodos, técnicas y asignaturas, si se quiere que los niños y niñas  no sean “desechables” en un futuro próximo, por la incapacidad de de poder trabajar en una nueva economía de alta tecnología.

Finalmente, se debe tener conciencia que mientras no se asuma la necesidad de contar con instrumentos capaces de apoyar sostenidamente el financiamiento de la educación, la reforma o mejor dicho la revolución  de la educación que es necesario llevar a cabo, nos quedaremos en buenos propósitos y discursos “huecos” sin contenido, De allí que la creación del banco de la Educación debe dejar de ser un ideal no cumplido para pasar a ser una realidad por el compromiso del Estado, la sociedad y los banqueros en una nueva estructura empresarial al servicio de los más.                                                                                          
                                                                                               








INFORMALIDAD LABORAL EN EL PERÚ



Carlos A. La Rosa Lama

Actualmente la tasa de informalidad en la economía peruana es del  70%. Ojala que Dios y todos los burócratas del sector público y los empresarios responsables contribuyan a lograr esta meta, pudiéndose bajar por lo menos unos 10 o 20 puntos porcentuales, lo cual es difícil aunque no imposible
.
Una razón fundamental para que exista la actual tasa de informalidad es el proceso degenerativo de hábitos sostenidos  por los conformantes del gobierno y de las empresas que toman como algo natural que aparezcan y se mantengan empresas formales e informales que contratan trabajadores informalmente o alientan su existencia de múltiples maneras, aduciendo que es algo consustancial a la economía del Perú.

Otra razón de la informalidad existente es el “ahorro “que hacen las empresas que viven en esta situación, condenándose a sí mismas a no disponer de condiciones favorables a su existencia en crecimiento, como son ser parte del sistema financiero formal, del sistema tributario, a la vez que condenan a los trabajadores a no disponer de beneficios sociales.
Hace falta que el gobierno enfrente con audacia y prudencia la superación de esta realidad que, como vemos, es más que financiera, tributaria y legal. Es sobre todo cultural, de quienes viven solo el presente sin importales el futuro de sus empresas y sus trabajadores. Hace falta más información y educación cívica y empresarial, y naturalmente reducir el costo de la formalización.

No puede ser que ni el gobierno ni los gremios empresariales ni los gremios laborales se sienten a discutir este asunto que es de suma gravedad, que no alienten medidas de emergencia económico- social para enfrentar la informalidad de manera racional, apelando al carácter multidimensional de la informalidad que trae aparejadas expresiones no solamente de ineficiencia, falta de productividad y competitividad sino también de corrupción y descomposición social, con enormes efectos negativos en las generaciones  actual y posteriores.                                                                                            
                                                                                     








domingo, 18 de febrero de 2018

CONSTRUYAMOS DEMOCRACIA



Tenemos casi cuatro años, desde ahora al 28 de Julio de 2021, para aprovechar la experiencia del último año y construir democracia en nuestro país, comenzando por la que deben tener los partidos políticos.

El Congreso de la República ha demostrado que no ha querido ni quiere cambiar “el estado de cosas” en bien d la democracia y el país, incluyendo el bien del partido anaranjado, estructurado y lanzado a demoler las conquistas y aspiraciones del pueblo.

Fuerza Popular o partido fujimorista tiene una mayoría arrolladora en el Congreso, que la usa de maneta prepotente, desbocada y abusiva, dedicándose a demostrar que ha seguido los malos ejemplos de su fundador histórico, ocultando o encubriendo la corrupción, personalizada en su ex secretario general y varios congresistas que se han salvado por la benevolencia cómplice de la Comisión de Ética del Congreso, presidida por un fujimorista.

En otro lado, el partido PPK ha demostrado una debilidad cómplice y aterradoramente permisiva, confundiendo prudencia con pusilanimidad, no sancionando pública y rápidamente la comisión de delitos por funcionarios del anterior gobierno que ha mantenido durante el actual y de aquellos que siendo próximos al Presidente de la República los cometieron igualmente. Así mismos, se ha mostrado complaciente o por lo menos concesivo respecto a empresas constructoras, sean nacionales o extranjeras en los principales proyectos de importancia para el Perú.

Los partidos tradicionales como son el APRA y Acción Popular están en crisis y son políticamente poco significativos en la vida política del país, a pesar de los esfuerzos y visibilidad de algunos de sus cuadros más destacados en el Congreso. Deben comenzar por hacer democracia interna y participar en la vida de las organizaciones  sociales y gremiales.

Alianza para el Progreso, el partido de César Acuña y de algunos de sus familiares, tiene como capital político – es una ironía- “plata como cancha” para distribuirla de una y otra manera y así lograr autoridades locales y regionales, inclusive en el Congreso, De democracia interna es poco lo que se conoce de este partido, que usa a la universidad César Vallejo como ariete de su desplazamiento estratégico en el campo político.

Los partidos políticos de izquierda presentes en el Congreso, pero muy escasamente en la vida nacional, han dado y siguen dando muestra de su intolerancia tradicional y de su  necesidad casi  existencial de dividirse y subdividirse de acuerdo  a la necesidad de  la vigencia de sus dirigentes. Es poco lo que podemos decir de su democracia interna, por lo que el pueblo va perdiendo confianza en ellos como instrumento de conquista del poder y el gobierno.

Corresponde, por tanto, a quienes no pertenecemos a estos partidos, organizarnos y participar racional y apasionadamente de manera decidida en la vida política nacional, con aplicación de los principios de libertad y solidaridad, justicia y  responsabilidad, con respeto a la persona humana y la naturaleza, actuando con transparencia, eficiencia y decencia en favor de todos los peruanos y peruanas, principalmente de los más necesitados que han sido olvidados y marginados tradicionalmente por quienes han detentado el poder para uso y abuso del mismo en propio beneficio. Se trata de crear democracia primero en los partidos y luego como un ejercicio natural derivado de este ejercicio cívico fundamental, extenderlo a toda la sociedad peruana que sigue siendo desestructurada.