viernes, 22 de diciembre de 2017

EL MODELO ECONÓMICO Y LA REDUCCIÓN DE LA POBREZA








                                                                                        
El modelo económico es, al fin y al cabo, una abstracción que se hace de la realidad para alcanzar las potencialidades disponibles para lograr el desarrollo de las personas, mediante la satisfacción de sus necesidades.
Sea que la pobreza se mida en términos exclusivamente monetarios o de manera multidimensional, a las personas les interesa estar cada vez más cerca al nivel de satisfacción de las necesidades de ellos y sus familiares, mediante el libre acceso a las oportunidades de realización personal como mejor salud, nutrición y educación, para comenzar y seguir luego con la satisfacción de otras necesidades.
En el segundo gobierno de Alan García se logró reducir de manera significativa la pobreza y la extrema pobreza, ritmo que no se logró en el gobierno de Humala, gracias al crecimiento económico logrado más que por resultados de una fuente política económica por consecuencia de mejores precios de nuestras exportaciones sobre todo tradicionales. En cambio, durante el gobierno de Humala, el nivel de pobreza y de pobreza extrema descendió bastante menos
Es por esto que es indispensable que la situación actual, luego del alto crecimiento de la década pasada, se diversifique la producción y se asegure más y más diversificada exportación, con personal más capacitado y productivo, con mayor eficiencia y transparencia, en suma, con un modelo eco
nómico más adecuado para reducir la pobreza.




DESIGUALDAD DE INGRESOS AFECTA A PERUANOS






El Perú es uno de los países con mayor desigualdad económica a nivel latinoamericano, siendo así que es uno de los problemas más graves y que puede dar lugar a estallidos sociales.
Es cierto que entre los años 2002 y 2012 el conocimiento ha sido alto, con elevación significativa mayor para algunos grupos sociales por lo que el ingreso per cápita también ha aumentado, que puede llamar a error al hacer un análisis ligero, pues la desigualdad se ha mantenido y crecido.
De acuerdo con las últimas cifras del INEI, el 10% de peruanos que más ganan por mes percibe, en promedio, 18 veces más dinero que el 10% de menores ingresos, siendo que por lo menos el 60% ganan menos que la remuneración mínima vital
.Un problema que da vueltas más que por las oficinas de estadística por los hogares peruanos es que muchos de quienes dejaron de ser pobres vuelvan a serlo por la desaceleración de la economía igualmente hay que tener en cuenta que durante el año 2015  la pobreza extrema se ha mantenido estancada, habiendo cedido 0.2 puntos porcentuales.
Los “pobres” según las mediciones de INEI gastan s/. 169.00, es decir no cubren siquiera las necesidades básicas de alimentación.

viernes, 1 de diciembre de 2017

GASTOS IRRESPONSABLES DEL CONGRESO DE LA REPÚBLICA


Un incesante proceso, que tiene años de iniciado y consolidado a través de los sucesivos periodos congresales desde el primer gobierno de Fujimori, es el que corresponde a gastos excesivos del Congreso de la República que ha devenido en innecesario e irresponsable.

 Estos gastos se han hecho más evidentes en el periodo anterior y el presente, en el que destacan pésimos congresistas de escasa formación y bravucones de callejón, con mayoría de congresistas del partido de Keiko Fujimori, distinguida perdedora de los comicios electorales en que ha participado como candidata a presidente de la República, con presidentes del Congreso obsecuentes y derrochadores, como son Salgado y Galarreta, respectivamente.

 En el actual Congreso, con aplastante mayoría fujimorista, se vienen efectuando contratos de personal y de servicios administrativos que son escándalo público. El “primer poder” del Estado es tal porque es el primero en gastar, contrastando su ofrecimiento de prudencia y autenticidad. Y ahora, en un afán por aparecer como lo que son verdaderamente, esto es, gastadores con dinero del Estado, derrochan dinero con la entrega de bonos o tarjetas de navidad para congresistas y trabajadores del Congreso, ajenos a toda consideración de justicia laboral y distribución a los peruanos más pobres.

Esto debe servir para que no haya más sistema de cifra repartidora por el cual un partido como el de Keiko Fujimori logra la mayoría absoluta con prescindencia real de la democracia, aunque se cuiden de aparentar lo contrario. Hacen gastos en mantenimiento y reparaciones de oficinas para ellos, sin justificación, ni conveniencia para el Congreso de la República, lo que a la postre significa esfuerzo y contribución forzosa- vía impuestos- de quienes los han elegido y también de los que no lo hicieron.

No hay eficiencia, transparencia ni prudencia; sí hay presunción y ganas de mostrar su poder absoluto en gastos indebidos, que deben ser sometidos a juzgamiento popular y más tarde, cuando ya no gocen del vilipendiado privilegio de la inmunidad que para ellos es impunidad, por el Poder Judicial.

Carlos A. La Rosa Lama
Profesor UNMSM-UNAC