miércoles, 29 de noviembre de 2017

FRENTES REGIONALES Y DESARROLLO DESCENTRALIZADO



En la tv aparecían hace un tiempo algunos spots de un distinguido docente y directivo de una casa de estudio de posgrado, ahora Ministro de Estado, indicando que “hace 25 a 30 años se hablaba de la regionalización y descentralización y que allí no pasa nada. Que lo que se necesita es crear empresas,….que eso si es importante”(es una transcripción casi exacta), como si hubiera oposición entre ambos conceptos y decisiones. No lo hay.

Se requiere un proceso de descentralización bien diseñado y mejor implementado para tener empresas altamente competitivas en las diversas regiones del país, un desarrollo autónomo, aunque sí coordinado, con los planes elaborados a nivel de gobierno nacional, pues el Perú es un Estado unitario y descentralizado, de acuerdo a la Constitución de 1993. No hay que olvidarlo.

Ahora bien, sin decisión ni orientación paternalista del gobierno nacional ni del Congreso de la República, se vienen gestando macro regiones en el sur, primero, y ahora en el nor-oriente, con visión de planificación integradora con el ánimo de aprovechar potencialidades conjuntas y resolver problemas comunes, que sí los tienen.

A ello ayuda y seguirá ayudando la formación de eficientes frentes regionales para el desarrollo de sus regiones, afianzando su capacidad de gobierno y gestión. Apoyemos esta iniciativa genuinamente descentralista, sin que tengan que ponerse como principal objetivo la oposición al gobierno nacional.
 
Carlos A, La Rosa Lama

Profesor UNMSM-UNAC

sábado, 25 de noviembre de 2017

LA DEMOCRACIA DEL PERÚ NECESITA IZQUIERDA Y DERECHA RACIONALES


Estamos en pleno siglo XXI y en el Perú seguimos con esquemas de pensamiento y acción pasadistas de dos siglos anteriores, con irracionalidades de izquierda y derecha, respectivamente, lo que se expresa en la no renovación de planteamientos, premisas y formas arcaicas de hacer política.

Lo peor que unos y otros dicen que quieren marchar hacia la conquista de una política, libertad y democracia mejores, pero siguen haciendo lo que tradicionalmente le ha hecho daño al Perú y a esos mismos grupos. Einstein tenía razón cuando decía : ”Es de imbéciles LOGRAR cosas distintas, haciendo lo mismo de siempre”.

Las izquierdas sigue dividiéndose más y más como si tuviese un sino fatal para que le suceda esto cada vez que logran un mínimo éxito que bien puede ser la promesa incumplida de  lograr el poder y el gobierno del Perú. La derecha, por su lado, se resiste a tener planes de gobierno inspirados en un liberalismo total, prefieren el interés inmediato de la ganancia que le ofrece el mercantilismo y el clientelismo, acudiendo a “coaliciones” o “alianzas” aunque sean  antinaturales Y MÁS AUN, MORTALES PARA ELLOS MISMOS,, como la de APRA-UNO, HUMALA-CONFIEP, PPK-FIJIMORI.

El actual es un momento especialmente importante y oportuno para hacer esfuerzos conjuntos para construir una democracia integral verdaderamente participativa, fecundada con elementos técnicos, administrativos, legales y ético-morales.

Carlos A. La Rosa Lama
Profesor UNMSM-UNAC














viernes, 24 de noviembre de 2017

TOLERANCIA CERO FRENTE A LA CORRUPCION

viernes, 24 de noviembre de 2017



Frente al ideal propuesto en el título de este artículo, la encuesta nacional urbana rural de Pulso Perú, nos indica que el 45% admite que los peruanos somos muy tolerantes frente a la “corrupción política”, llegamos al extremo de pretender que la corrupción es parte de la cultura nacional. Debemos  rebelarnos y rechazar esta afirmación, nefasta y dañina para las personas individual y colectivamente, que bien puede ser inducida por quienes quieren no solo inmunidad sino también impunidad, devastando la moral ciudadana.
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Esta tolerancia, supuesta o verdaderamente real,  recorre a toda la sociedad del Perú, no distingue entre los habitantes instruidos y no instruidos, ricos y pobres, sector público y sector privado, etc., o sea que la corrupción va escalando posiciones cada vez más profundas y extendidas, se considera que la mayoría (casi el 70%) de peruanos es indiferente a la corrupción, que  le interesa poco  que haya o no haya corrupción, con tal de “ vivir sin complicaciones” por las exigencias ético-morales de una sociedad sana.
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Se presume que la sociedad peruana acepta que los políticos, las autoridades sean inmorales con tal que arreglen los problemas de las demás personas, incluso individuales, de los electores. Es una falta de capacidad de indignarse y rebelarse. Es una mala o perversa manera de entender la democracia en el Perú y por tanto la responsabilidad de las autoridades y los ciudadanos, administradores y administrados. Los políticos tienen mucho que ver en esta descomposición social que es indispensable revertirla, por ser fuente de crisis,  deterioro social y decrecimiento económico.

Carlos A. La Rosa Lama
Profesor UNMSM-UNAC